30 de septiembre de 2009

Otoño.

Tras el último verano, y empezar un nuevo otoño, otro verano otro otoño sin Alejandro... seguimos echando de menos lo que tuvimos y lo que no tenemos. Echo de menos que ya no empieces un nuevo curso. Que todo siga sin ti. Que ya no forre tus libros. Que no pueda estudiar contigo.
Hasta repasando los tiempos verbales de la asignatura de Lengua con tu hermana, me hace recordar que no estás ya. Tiempos verbales como el pasado: algo que fué, Alex hizo.. Alex viajó...Alex disfrutó. El imperfecto: Alex tenía esta letra... Alex dormía en esta cama, veía esta serie..quería un nuevo móvil.. tenía planes de futuro. Hablo y pienso en modo subjuntivo que expresa un deseo, ¡vaya hombre¡ y no un hecho real: Alex hubiera empezado 1º de Bachillerato, hubiera elegido ciencias o letras, ... si no se hubiera ido ese día con la bici... Qué tortura. Y lo que me ha inspirado a escribir sobre los tiempos, mirad qué frase he leído en mi calendario sobre el futuro: el futuro es un bromista a quien a menudo le gusta cambiar tus planes.
¿Alguien cree que la cabeza de una madre o un padre puede parar sus recuerdos, dejar de pensar que su hijo ya no está aquí, si cada uno de los detalles que componen la vida diaria te lo traen a la mente?. ¿Alguien puede imaginar qué agotamiento sentimos los padres que perdemos un hijo?
Aquí dejo este vídeo cuya canción Our Last Summer... me ha hecho recordar y recordar.. y agotarme y agotarme.
Seguiremos Alejandro.


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