



Hoy viernes, hace un año, y aunque el año pasado cayó en 1, fué el último día que comí contigo, que te llevé a ti y a tus amigos a casa a las 2,30 después de salir de clase, y el último "hasta luego mamá" que me dijiste a las 5, cuando salías con tu casco en la mano, y tus 5 euros en el bolsillo para pasar la tarde con tus amigos un rato en el parque con las bicis, y "a lo mejor, al cine, a volver a ver la peli "Piratas del Caribe III" a la que estabas completamente enganchado. Así es que pasaste, de estar con nosotros a estar al lado de "tu abuelo Luis" que hoy pongo contigo. Seguramente él estará contentísimo de tenerte a su lado, ya que tu fuiste, la gran y corta alegría de su vida en el año 93, nunca lo había visto reirse tan a gusto cuando vió tu carita recién nacido. No pasó ni un día sin venir a verte, a bailarte, y a llevarte por ahí de paseo. Él te enseño por primera vez los trenes, te llevaba a la estación a verlos - y de ahí tu gran pasión hasta que él murió en el 96, por los trenes- Muy poco le duró a él también su alegría, pero seguro que ahora te está cuidando muy pero que muy bien.
Mandádnos fuerzas desde allá arriba. Estos días no van a ser nada fáciles. Papá cuídame a Alejandro.